CAUSA Y EFECTO.
Somos especialistas en señalar después de la tormenta,
en buscar culpables y determinar a que perro flaco se le pegarán
más pulgas.
Todos señalan a Raúl Martínez Sambulá como
principal actor de esta debacle, sin duda tiene parte del pastel, pero
analicemos sin pasiones y científicamente que es lo que pasa
en nuestro fútbol.
Rafael Leonardo
Callejas – Presidente de la Federación.
Con este, si se consuma, sería el enésimo fracaso del
presidente de la Federación al tratar de clasificar a alguna
de las selecciones. (Olímpica, Infantil, U 23, etc.)
•Primer error:
La decisión de traer a Bora quiso ser un revulsivo con el cual
quería darle un renacer al fútbol Nacional, el tiro le
salió por la culata, el resultado no pudo ser más catastrófico:
divorcio Selección – Afición, Selección –
Prensa Deportiva y diez meses echados a perder.
•Segundo error:
La decisión de darle a Raúl Martínez Sambulá
y Juan Carlos Espinoza la gran responsabilidad de manejar la Selección
Nacional fue una apuesta al azar, creo que no fue bien pensada ni estudiada,
nadie duda de Raúl y Juan Carlos, pero no tienen la experiencia
ni el manejo de grupos de divos y jugadores con egos inflados y el plus
de la presión de una exigente crónica deportiva.
•Tercer error:
No ganarse al pueblo ni a la crónica especializada al no buscar
la forma de cómo eliminar del fútbol a elementos que tienen
dudosa reputación por los hechos de todos conocidos, como el
proyecto Gol y la gran cantidad de viáticos que se auto recetaron
en la eliminatoria pasada.
•Cuarto error:
Dejar que políticos de oficio causaran malestar en los seleccionados
al ser usados como objetos de campañas publicitarias, cuestión
que sin duda influyó en él ánimo de los seleccionados
al sentirse usados para fines electoreros.
Raúl Martínez
Sambulá:
Al final no pudo con la presión, se le acabaron las ideas, no
tenía la experiencia para manejar el grupo para muchos “argolla”.
Comenzó bien, formando otro equipo pero al final sucumbió
y volvió con los mismos que ya habían fracasado, no tomo
el mensaje que dio Maradiaga subliminalmente ( fracasé con Honduras
porque llamé nombres y no a los jugadores que mejor momento pasaban)
Depender nada más de David Suazo, Amado Guevara y de que Rambo
de León decida despertar, muestra que el trabajo de grupo y variantes
ofensivas no fue la tarea que se hizo.
Los jugadores:
Si analizamos a este grupo, como grupo es poco lo que lo que han logrado
o casi nada.
El tercer Lugar en la Copa América de Colombia fue otro equipo
el que le dio la gloria a Honduras. En el ámbito individual nadie
puede negar de lo que han hecho en otros países.
Tienen los mismos vicios de la eliminatoria pasada:
ü Falta de regularidad en el rendimiento de grupo e individual.
ü No poder asumir la responsabilidad de ganar en casa.
ü Falta de compromiso para con el pueblo y tener como entendido
que son la representación de todos los hondureños.
ü Creer algunos de ellos que son indispensables y exigir su llamado
a la selección sobre la base de historia, no sobre la base de
rendimiento.
Todos:
Seguir creyendo y hacer creer a todos que somos el mejor fútbol
de Centro América, cuando nuestro torneo doméstico tiene
problemas hasta de organización:
Se juegan campeonatos de primera división con tan solo 9 equipos
de los cuales 5 tienen grandes problemas económicos que inclusive
dificultan el desarrollo del mismo.
Falta de recambio de jugadores en posiciones claves, centro delanteros,
defensas centrales etc.
Grandes sueldos que encarecen el fútbol hondureño y no
permiten invertir en las fuerzas básicas lo que se refleja en
la falta de nuevos valores.
La lista es interminable pero creo que estos son los puntos básicos
en los cuales debemos analizar lo que está sucediendo.
Hoy se ha nombrado a José de la Paz Herrera de nuevo seleccionador
nacional, bajo la intermediación de José Rafael Ferrari,
porque Chelato y Callejas no pueden sentarse en la misma mesa solos.
Se ha despedido a Raúl Martínez Sambulá que deja
un equipo en estado de coma, pero no muerto (ojo) con la posibilidad
de calificar ganándole a Costa Rica, la moneda aún está
en el aire.
Miguel Angel Romero.
miguel@holaceibita.com