A Través de La Cordillera
de Nombre de Dios.
Recientemente, hice una las caminatas más interesantes que he
realizado en Honduras. La oportunidad me la dio el ser miembro del Consejo
Directivo de La Fundación del Parque Nacional Pico Bonito, una
fundación que ayuda a preservar uno de los tesoros naturales
más importantes de Honduras y cuya área abarca gran parte
de la cordillera de Nombre de Dios.
Junto a un grupo de técnicos del parque hice un recorrido de
reconocimiento que atravesó la cordillera desde el Departamento
de Yoro, hasta el lado norte cuya falda bordea La Ceiba, mi ciudad.
Fueron dos días y medio de camino que recorrí muy bien
hasta los últimos 4 ó 5 kilómetros, que una rodilla
me obligó hacer a caballo.
Comenzamos la expedición del lado sur de la Cordillera de Nombre
de Dios, con una visita al área que se conoce como “Bosque
Altamente Seco”, un bosque muy particular con muchas especies
que son endémicas (solo se dan específicamente en este
bosque) y en Honduras. Es aquí que habita el famoso “Colibrí
Esmeralda” cuya protección tiene detenida la pavimentación
de una carretera; El Banco Mundial se había comprometido a aportar
los fondos una vez que nuestro gobierno creara un proyecto para la protección
del Colibrí Esmeralda.
Hasta la fecha nuestros gobiernos no han cumplido y está detenida
la pavimentación de esta importante carretera. No obstante, últimamente
se hace un esfuerzo por la protección de su hábitat.
El colibrí Esmeralda sobrevive porque en el se da una flor roja
diminuta que la produce un cacto muy fino. Al utilizar estas tierras
para alimentar ganado el cacto va desapareciendo y con el, el “Colibrí
Esmeralda”, de allí la necesidad de obtener un fondo para
comprarlas y crear un área de protección. El Bosque Seco
es único, solo aquí se da la simbiosis entre cacto y orquídeas.
El Triste Árbol Amarillo.
Según el Biólogo que nos mostró el Bosque Seco,
el árbol amarillo florecido que ven en el centro crece por cerca
de veinte años. Al final de esos años florece para luego
morir.
Me pareció muy triste y poético el caso, digno de una
canción.
En la expedición íbamos 10 personas. La parte mas pesada
de las provisiones fue llevada en bestias. Algunos miembros de la expedición
alternaban entre ir a pie y andar a caballo.
El comienzo de la expedición implica subir la cordillera por
caminos que antaño utilizaron madereras que extrajeron (hasta
más no poder y sin control alguno) madera de pino de la región.
El bosque que ven en la foto es de segunda generación. La forma
en la cual ha crecido el bosque naturalmente es esperanzadora porque
muchos de esos bosques están ahora protegidos por la Fundación
Parque Nacional Pico Bonito.
Escalamos hasta que cae la tarde. Creo que pocos retos físicos
he confrontado como la escalada de esta montaña que luego me
premia con su vista. El paisaje muestra los últimos rayos del
sol y los últimos cerros donde encontramos áreas cultivadas..
Desafortunadamente, la noche llega a nuestro encuentro justo cuando
nos adentramos en la selva.
Uno de los campesinos guías de la expedición llevo varias
varas de “Ocote”, cuya combustión sirve de lumbre.
Este fue uno de los trayectos mas difíciles de la expedición
por la dificultad que presenta la combinación de oscuridad y
lo dificultoso de bajar una montaña de vegetación selvática.
Finalmente
después de varias horas, de lodo, de caídas y de la preocupación
de que alguien sufriera un accidente, llegamos al primer campamento;
una cabaña junto a la de una familia campesina asentada en esas
lejanías. Debo confesar que no me esperaba el frío que
hizo por la noche. Generalmente no se asocia el frío con la selva.
Por mas abrigado que consideré que iba, no pude dormir en mi
hamaca.
El camino nos lleva por paisajes inolvidables. Siendo esta una caminata
con fines técnicos, no poéticos ni turísticos,
no hay el tiempo que necesito sencillamente para la contemplación.
Cruzamos una infinidad de riachuelos antes de llegar al nacimiento del
Río Cangrejal. A los habitantes de las ciudades les cuesta hacer
la conexión entre el agua que utilizan todos los dias y la preservación
de estas esponjas que son los bosques, que es donde se originan.
Preámbulo de Una Espectacular Caída
de Agua
Nos acercamos a estas rocas y el estruendo del agua nos anticipa un
paisaje espectacular, la parte mas difícil y peligrosa de la
expedición y una caída de agua impresionante.
Lo Que Pocos Ojos Han Visto.
Bajamos
a través de una serie de pasajes muy peligrosos y resbaladizos
a la base de lo que es una de las caídas de agua más hermosas
que he visto y que aquí, en medio de la selva han visto muy pocos.
En la parte superior izquierda de la foto dibujé una flecha que
señala a uno de lo expedicionarios para que aprecien la dimensión
de esta caída de agua. Fue una experiencia conmovedora y espiritual
estar ante ella.
Ultimo Día y Río Abajo (los
infinitos matices de verde).
En realidad es poco lo que puede uno expresar con estas fotos y con
pocas palabras; Pienso volver hacer esta caminata y dedicarme a contarles
algo sobre la vida de la gente que vive en estas montañas, que
merecen un espacio especial solo para ellas. Me quedo aquí sin
describir mas a fondo otras impresiones, los olores de la selva, el
sonido del agua, mi imposibilidad de dormir por concentrarme en la intensidad
y las tonalidades de los grillos, chicharras y aves que cantan por la
noche. La exhuberancia de la flora, el tamaño de las hojas, los
infinitos matices de verde, los colores de las aves. Finalmente el sentir
el privilegio, el éxtasis, la suerte y espiritualidad de estar
en mi país, en uno de los últimos tesoros que guarda el
planeta. Y mas convencido que nunca de la importancia de cuidarlo.
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